Mirar al mar, inspirar y sentir cómo la brisa suaviza el calor del verano. En Castellón, el litoral lleva años siendo uno de los grandes protagonistas de la época estival, con playas donde se puede disfrutar de una mañana tranquila junto al agua, practicar deporte, pasear por el paseo marítimo o alargar el día hasta la puesta de sol.
Con más de 120 kilómetros de costa y cerca de 70 playas repartidas entre arenales, calas y playas urbanas, la Costa Azahar destaca por un litoral de gran diversidad. De todas ellas, 36 están reconocidas con Banderas Azules, un distintivo que refuerza la calidad y el atractivo del litoral castellonense.
¿Qué significa una Bandera Azul?
La Bandera Azul es uno de los distintivos internacionales más reconocidos en materia de calidad ambiental y turística. Cada año, la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (ADEAC), representante en España de la Foundation for Environmental Education (FEE), evalúa playas y puertos deportivos a partir de criterios relacionados con la calidad del agua, la seguridad, la accesibilidad, los servicios o la gestión ambiental.

Conseguir una Bandera Azul implica superar una evaluación en la que se analizan aspectos relacionados con la calidad del agua, la seguridad, la accesibilidad o los servicios disponibles. Un reconocimiento que pone de manifiesto el esfuerzo que realizan los municipios para mantener sus playas en las mejores condiciones.
Las playas con Bandera Azul de Castellón
Las 36 playas con Bandera Azul se distribuyen a lo largo de 13 municipios del litoral castellonense: Vinaròs, Benicarló, Peñíscola, Alcalà de Xivert, Torreblanca, Oropesa del Mar, Benicàssim, Castelló de la Plana, Almassora, Burriana, Moncofa, Xilxes y Almenara. A este reconocimiento se suman la Fuente de los Baños, en Montanejos, distinguida como playa fluvial, y los puertos deportivos de Las Fuentes, en Alcalà de Xivert, y Oropesa del Mar.

Desde amplios arenales urbanos hasta pequeñas calas rodeadas de naturaleza, la Costa Azahar ofrece propuestas para todo tipo de visitantes. Playas como las de Benicàssim o Peñíscola conviven con rincones más tranquilos, como las calas de Alcossebre, reflejando la variedad de paisajes que caracteriza al litoral castellonense.
Formas de disfrutar la Costa Azahar
Tomar el sol, pasear por la orilla o practicar deportes acuáticos como el paddle surf o el kitesurf son solo algunas de las formas de disfrutar del litoral castellonense. Cuando cae la tarde, los chiringuitos, los conciertos junto al mar, las presentaciones literarias o el cine de verano toman el relevo y convierten las playas en un lugar para seguir disfrutando mucho después del baño.

Y quienes prefieren la tranquilidad tampoco necesitan alejarse mucho. A lo largo de la costa aparecen pequeñas calas y espacios donde la roca sustituye a la arena y el paisaje cambia por completo. Lugares en los que el tiempo parece transcurrir más despacio y donde basta el sonido de las olas para desconectar de la rutina.





